Por: Ernesto de Lucas Hopkins
Con la detonación de granadas en los municipios de Hermosillo, Cananea y Navojoa es justo decir que desafortunadamente el clima de inseguridad que se vive en Sonora ha ido subiendo de tono en el transcurso de los últimos tres meses.
Y lo que llegó a ser un acto común, como son las ejecuciones en el estado por problemas de narcotráfico, hoy desafortunadamente se están convirtiendo en actos de terrorismo.
Además, es la primera vez que en la historia moderna de Sonora se atenta contra civiles y eso es algo que debe preocuparnos a todos.
En ese sentido resulta por demás incomprensible que siendo del mismo partido político el gobierno federal, estatal y municipal de Hermosillo, las autoridades sigan sin ponerse de acuerdo.
Por otro lado, es preciso mencionar que en medio de la ola de violencia que se vive en el estado, es hora de que la Procuraduría General de la República sigue sin informarnos a los sonorenses cuál es el número de efectivos que tiene ahorita en el estado. Nadie sabe. Y esa información la manejan como un tabú y eso se presta a todo tipo de malinterpretaciones y suposiciones.
Lo único que pedimos es que la PGR nos diga qué tanta capacidad de reacción y de prevención tiene en Sonora para poderse coordinar con los 72 ayuntamientos y con los cuerpos estatales; y obviamente, en su caso, con la propia Secretaría de la Defensa Nacional.
Pero es hora que no dan la cara. Es hora que junto con el ejército -la otra entidad policiaca constitucionalmente facultada para hacerle frente al narco-- sigue sin darnos información.
Como ciudadano
Exijo al delegado de la PGR en Sonora, al secretario de seguridad pública de la entidad, al gobernador y a los alcaldes que le pidan a la PGR un informe acerca del número de efectivos que tiene en Sonora para hacer frente a la ola de inseguridad que ya rebasó todos los límites.
Ya que desde hace mucho no conocemos un reporte acerca del número de efectivos desplegados en la entidad, ni del número de ministerios públicos y su ubicación. Así como tampoco sabemos de la estrategia que sigue la PGR en Sonora.
Al gobierno de Sonora que nos informe acerca del Plan de Coordinación que anunció con el gobierno federal para revisar cuestiones de inseguridad; pero seguimos sin verlo. Y que nos informe acerca del número real de ejecuciones en los últimos tres meses.
Por lo anterior, quiero dejar claro que por este desconcierto que se vive en la entidad a causa de la violencia, no debemos tirarnos la bolita entre todos. El deslinde de responsabilidades es fácil. Le corresponde al gobierno del estado coadyuvar con los organismos que constitucionalmente están facultados para enfrentar al narcotráfico, el Ejército y la Procuraduría General de la República.
A la vez, los municipios tienen que comenzar a hacer tareas de prevención; sin embargo, tampoco hemos visto accionar a los gobiernos municipales en ese sentido. Y eso se presta a que el crimen organizado ande de fiesta ahorita en Sonora.
Como legislador sonorense, secretario de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados, mi mejor disposición para colaborar desde el Congreso, y exigir desde este Poder de la nación, que se envíen a Sonora, a la brevedad posible, los elementos humanos, económicos y tecnológicos necesarios para enfrentar la violencia en el estado.
Pero para ello es necesario que las autoridades judiciales nos digan qué tienen y de qué carecen, para que los legisladores podamos coadyuvar.
Saludos